Compagnons des mauvais jours, je vous souhaite une bonne nuit.

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   La novela titulada, En el café de la juventud perdida, de Patrick Modiano, fue una exploración del ser en asuntos ajenos, observados de tal manera que ser el espectador u oyente de dicho texto involucra el inmiscuirse en la complejidad de la vida rutinaria y de aquellos que buscan huir de ella, para así, escapar de su pasado. Un suicidio doloroso que arranca, con una cruda amargura, cualquier intención posible de resolver un misterio. Una mujer que sin decir su pasado te lo cuenta con sus pasos. Misterios, de amor, de vida, curiosos y dolorosos, entrañando aquello que te permite crear un mundo entero entorno a estos personajes.

    Realmente el texto se redactó de una manera inusual, sintiéndome incapaz de clasificarlo de manera alguna, pero así mismo me permito llamarlo una novela ligera, magistral, abrumadora y tan apetecible de envolverse en ella, como el café en el que todo comienza. El autor trabaja con conceptos bastantes complejos y los trata de manera sumamente sutil, cosa impresionante, donde permite llevar un tema tan engorroso como el del Eterno Retorno a una situación de vida, que sin necesidad de explicación, te permite saborear los dulces aromas de la revelación que recibe el personaje al lograr desentrañar tan retorcido laberinto.

    Los personajes por otra parte no reciben un extenso tratamiento sobre la descripción de sus vidas, pero esta misma realización permite al narrador desarrollar con tal magnitud el misterio con el que se desarrolla la novela. Así mismo hay una amplia extensión de personajes de todo tipo, que fueron tratados de manera maravillosa para que funcionasen de manera excepcional dentro de la obra.

    La trama a mi parecer dejo un tanto que desear, pues la falta de motivos para los cuales tenga sentido su desenvolvimiento me pareció un aspecto  que fue dejado de lado en la obra, en mi opinión debió de ser mas que un simple cuaderno subrayado y una funesta teoría de los sitios neutrales.

    La redacción, simplemente deliciosa, abrumadora, fue una excelente representación de un estilo lo suficientemente complejo para evitar la obviedad. Resultando en una majestuosa ejecución literaria a mi ingenuo e inexperto parecer.

   Debo decir que esta obra, en conclusión, me llevo a sitios extraños, donde las drogas se mezclan con las historias y viceversa. Y de cómo los sitios neutrales pueden ser aquellos que evocan mas en uno mismo.

Atentamente

Víktor.