Libros Regurgitados

Si nadie se opone, optaré por vomitar

Categoría: Cuentos Escogidos del Pueblo Reprimido.

¡Como Yo Halcón! ¡Como Yo No Más!

El cuento Diamantes y Pedernales de José María Arguedas fue concluido por su servidor durante el llanto de la luna por la sangre derramada de sus hijos. Irónico al ver la historia que leía el orgullo, la ira y la pasión dieron cabida al asesinato desalmado del Upa y dio fin a los cantos de los ruiseñores de un corazón enamorado de un arpa, un ave y de aquel que supiese amarles.

Es difícil reseñar esta historia, por el simple hecho de que se reitera en la misma calidad de la narrativa ya observada previamente en sus cuentos, pero la diferencia se hace notable al ver el egoísmo del amor tan hermosamente planteado por aquel caballero, que era propio solo para aquél que disfrutaba del canto y no para quien recitaba con amor.

El sentimentalismo de este relato nos aleja por deliciosos minutos de la realidad represora de los patrones sobre los comuneros, solo nos transfiere a la pasión por la música y por la inexistente reciprocidad de un amor obligado y manipulado. Arguedas logra llevarme como un avión de papel surcando los falsos cielos de la mente de un niño, a través de millares de emociones, donde el personaje de Mariano te hace surcar las más absolutas desesperaciones del corazón remendado.

Debo concluir pronto, pues me niego a estropear la lectura relatando los hechos, pero es mi deber comentar que el ser humano jamás será capaz de plantear en la ficción una sensación, pero Arguedas hace acercamientos o como intermediario logra maravillas.

Pero que mas da, que podría sentir yo, un producto ficticio de la mente, mas que la desesperación de mi falta de sentir por la inexistencia.

Atentamente,

Viktor Almatöj.

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Aunque principal, de chacra extraña, no saca animal de otros.

La segunda historia narrada por José María Arguedas, ”Los Escoleros”, es un relato humilde y conmovedor donde la sensación de familiaridad aflora en una comunidad indígena llamada A’kolas. Su desgarradora trama desemboca en la pasión y el vínculo de la naturaleza con el hombre, en sus pastos, ríos, montañas e incluso animales, culminando con las ansias de justicia reprimidas de los comuneros contra el patrón y todo aquel que le siga, pues crueles y de corazón duro son.

 

Una de las cosas más importantes a resaltar de esta historia es la simplicidad con la que se desarrolla. En personajes como Bankucha, Teofanches,  Juancha o la mismísima ”Gringa” se puede observa esta simplicidad, pues sin necesidad de gran complejidad histórica, ni recurso excesivos, logra plasmar con gran habilidad, vínculos familiares en los que uno puede sentirse incluido, sobre todo por la impecable narración en primera persona.

Sigue tornándose confusa la coloquialidad con la que el relato se desarrolla, pues no permite apreciar tan fluidamente los panoramas allí planteados, aunque al mismo tiempo le agrega un ”inocente” realismo que te sobrecoge y amolda a su mundo.

 

En este caso se expone una cara de la moneda que no había sido develada en la historia previa. La infancia y la adultez son representados como entidades igual de subversivas ante la idea del patrón, solo que en este contexto se desvela unicamente en la idea y no en la práctica, aunque a mi parecer, con mayor deseo y firmeza que en el primer relato.

 

En conclusión puedo decir que me quedé igual de impresionado ante las cualidades de este escrito, aún sin caer en la aburrida y redundante monotonía de la repetición de temas.

 

Esperaré mas sorpresas de este escritor en sus próximas historias con la misma ilusión que la apertura de los regalos en noche buena o la llegada de Tayta Inti sobre todas las montañas.

 

Atentamente.

Viktor.

Warma Kuyay no se puede con Kutu.

     

          El tercer relato de José María Arguedas es magistral. Encantador en muchos aspectos, muestra los desasosiegos de un pobre niño enamorado de las criaturas y de su Justina, teniendo de contrincante la edad, el patrón y Kutu.

Esta historia relata dos situaciones de gran simpleza, a diferencia de sus relatos previos. La primera nos trae consigo el amor, no cualquiera, sino el más sencillo de todos, inocente, y sincero, el amor de un niño, como dice su título, Warma Kuyay. La segunda es el conflicto entre los indígenas por sus jerarquías y habilidades, las cuales ubican a Kutu por encima de Ernesto como indio para unirse con Justina, exceptuando que Kutu es un cobarde ante el patrón.

Debo decir que la narrativa de la historia se realiza en una exquisita primera persona, lo cual le permite a lector unirse a Ernesto y desvivirse por aquello que le duele, lo que siente y a quién ama.

Así concluyo que este corto relato fue un delicioso proceso donde el amor se tornó inocente una vez más.

 

Atentamente.

Viktor.

¡Ayarachicha, Ayarachi!

“Cortador de caña”, linóleo, Rafel Tufiño 1951.

 

 

El relato corto de José María Arguedas titulado Agua es una representación a mi parecer coloquial del conflicto entre los terratenientes, patrones, amos o ”Taytas” y sus servidores, la clase obrera, y en este caso específicamente, los grupos o etnias indígenas del territorio peruano. En este relato se muestran de manera esplendorosa los mecanismos jerárquicos que reciben las etnias de San Juan, Utek’ y Tinki. Se muestran situaciones de sumisión, rebelión e inspiración, propiciados de manera esplendorosa por el método de la narrativa bajo la cual se explaya nuestro escritor. Es importante recalcar el hecho de que se utilizan los dialectos indígenas dentro del texto, permitiendole a uno sentirse parte de ellos al entender sus significados a lo largo de la historia. Se debe aplaudir el logró de haber planteado en tan pocas páginas personajes que (Por lo menos en mi caso) se sintieron tan completos, dándole una fluidez que lo vuelve familiar, casi tanto como si uno viviese en San Juan.

A nivel de la narrativa, no me siento a gusto con el estilo utilizado por el autor, pues este exceso de coloquialidad le quita un tanto de fluidez y belleza a la lectura. Así mismo debo resaltar que posee una habilidad impresionante al plantear los escenarios en los que se desenvuelve la historia, pues como ya se dijo te puede llevar a ser un espectador directo o por lo menos trasmitir esa sensación.

Los personajes por otro lado me dejaron pasmados, impresionante la forma en la que describe sus personalidades dentro del desarrollo de la novela sin tener que entrar en descriptivas directas sino funcionando conforme avanza el relato. Hay ciertos personajes, que aunque son secundarios, su presencia causa intriga y uno deseoso de conocerles y ver sus reacciones es incapaz pues no se explican dentro de la obra. El personaje principal, el cantor, simplemente lo recuerdo como una fiera, cargado de tal energía que te puede matar con una sonrisa en el rostro… allí les dejo el ejemplo.

Los conceptos trabajados sobre la rebelión, la opresión, la alegría y el miedo son plasmados de manera obvia, pero no textual, cosa que creo que se le debe aplaudir a la historia. Las situaciones de tensión llevadas al plano de la cotidianidad me llevan a situaciones del día a día en mi país natal, lo cual lleno de emociones durante la lectura. Debo decir con pesar que la historia al ser tan lineal y mantenerse de manera tan firme en un solo plano de la ciudad deja excesivos vacíos que pudieron haberse llenado con un párrafo o dos, aunque al mismo tiempo esa simpleza le permite desarrollar de manera tan esquematizada los hechos y así otorgarle la fluidez con la que se puede leer. La insurrección de los indígenas contra el patrón fue simplemente maravillosa, pues el abandono de tus allegados y el sentimiento de venganza y desesperación se perciben de manera tan pura que me sorprendió.

El final, magnifico final, la conclusión en la que el sentimiento de esperanza ante una posible salvación, y la desesperación del abandono de su gente, es llevado a una primera persona, desconocida, pero por la que aun así te sientes vinculado, fue hermoso. Aunque se desconozcan las características del indio que huye, su escape pareciese ser que busca reconfortar, a mi parecer, su espíritu, que una vez atrapado anhela escapar de entre sus temidas rejas nunca antes perturbadas, así que aplaudo un final tan conmovedor como el de este relato.

Concluyo con alegría el primer relato del libro Cuentos Escogidos de José María Arguedas, por la editorial El Perro y La Rana, con altas expectativas a lo que viene tras su primera historia y anhelando finales tan majestuosos como el allí observado.

 

Atentamente.

Viktor.